Así fuimos adquiriendo todo lo necesario para nuestro nuevo hogar

Uno de los momentos más importantes de la vida es aquel en el que empezamos a definir nuestro plan de vida de cara al presente y futuro. Y lo cierto es que ese momento suele llegar cuando empezamos a tener clara la vivienda en la que queremos residir a lo largo de nuestra vida. Es por eso por lo que, a lo largo de estos párrafos, quiero contaros cómo afrontamos mi familia y yo un proyecto tan importante como ese.

Siempre hemos vivido en Barcelona y también hemos trabajado en su área metropolitana. No nos quejamos en absoluto: mi mujer y yo hemos tenido estabilidad en el trabajo y en la vida, así que empezamos a vivir juntos cuando todavía éramos novios y no teníamos planes de boda. De hecho, cuando nos casamos, seguíamos viviendo de alquiler porque nos daba miedo comprar una casa en un momento de incertidumbre como lo era el de la crisis del ladrillo, en 2008. Pero terminamos dando el paso algunos años más tarde porque teníamos una cierta seguridad económica.

Mentiría si dijera que no tuve miedo en ningún momento, pero lo cierto es que después de algún tiempo, me empecé a dar cuenta de que habíamos acertado. Compramos una casa a las afueras de la ciudad, en un barrio tranquilo y que cumplía con nuestras expectativas. La vivienda es más bien grande, tenía un jardín, un garaje y piscina, así que no nos quejamos en absoluto, aunque también os decimos que nos lo hemos ganado con el sudor de nuestra frente.

Como sucederá en muchos casos, después de comprar la vivienda, empezamos a darle vueltas a la compra de todo aquello que nos hacía falta para obtener la vida que nos merecíamos en su interior. Lo primero de todo era, como no podía ser de otra manera, la compra de los muebles y demás accesorios que nos fueran a facilitar la vida día a día. Camas, mesas, sillas… tuvimos que hacer un buen desembolso ahí, pero sabíamos que era una inversión que iba a repercutir de una manera directa en nuestra calidad de vida y en la comodidad de nuestros hijos.

Barcelona es una ciudad con mucho sol y, aunque me gusta que haya luz natural en casa, es verdad que a veces puede resultar un tanto molesta. Ese fue el motivo por el que, a la hora de amueblar y adquirir los complementos para nuestro nuevo hogar, pensé en la necesidad de adquirir toldos y cortinas para cada una de las ventanas de nuestro hogar. No me quise olvidar de las pérgolas para el jardín, donde teníamos intención de hacer mucha vida sobre todo en los meses de calor. Lo que hicimos para todo esto fue entrar en la web de Toldos Clot, donde pudimos ver bastantes opciones para cada una de nuestras necesidades.

La verdad es que fue un lujo poder encontrar todo lo que necesitábamos para controlar la entrada de luz solar en un mismo sitio. Pudimos ahorrar tiempo en tenerlo montado en casa, que era algo que queríamos puesto que, además, nos trasladamos allí en verano y podíamos habernos sentido sumamente incómodos a la hora de recibir tanta luz del sol en tan poco tiempo. Por suerte, evitamos esa situación porque todos los productos que comentábamos más arriba fueron instalados con rapidez.

Al poco tiempo, consideramos que nuestro hogar ya contaba prácticamente con todos los requisitos para poder tener una vida completamente normal. De hecho, en una especie de fiesta de inauguración que organizamos después, la mayoría de los invitados se mostraron gratamente sorprendidos con todo lo que rodeaba a nuestra vivienda. Y esa fue una de las cosas que nos dejó más tranquilos porque sabíamos que no nos habíamos olvidado de nada. Por fin el trabajo estaba hecho y podíamos quedarnos tranquilos. Nos había costado lo nuestro, pero estaba hecho y la verdad es que la sensación de satisfacción que nos quedó fue sumamente grande.

Han pasado algunos años desde aquello y la verdad es que esas expectativas que teníamos han sido cubiertas. Gozamos, en la actualidad, de una calidad de vida muy importante y que no cambiamos por nada en el mundo. Creo que no cometimos ningún error en lo que tiene que ver con la compra de nuestra vivienda y con la de todas esas cosas que complementan la vida en la misma. ¡Y encima ya tenemos buena parte de la hipoteca cubierta!

Ojalá que todas las personas hayáis podido pasar por una situación similar. La verdad es que merece la pena apostar por nuestro hogar porque hacerlo es apostar por nosotros mismos y por nuestra familia. ¿Qué puede tener más valor que eso? ¿A qué le vamos a sacar más rédito? Ni que decir tiene que hay muchas personas que sienten, como nosotros, que la apuesta que en un día hicieron por su hogar ha sido de lo más positiva y que no la cambiarían por nada en el mundo.

Estoy más cómodo que nunca en casa 

La verdad es que en ningún momento de mi vida he estado tan cómodo en mi casa. Cuando era pequeño, mis padres se esforzaron mucho para que tuviéramos de todo, algo que consiguieron con creces. Y, cuando salí de casa, también estuve bastante bien incluso aunque tuviera que pagar un alquiler y el piso en el que viviera fuese más pequeño. Pero la verdad es que nada se parece a lo que tengo ahora, a lo que hemos construido en nuestro hogar actual. Estamos muy orgullosos de lo que tenemos y lo valoramos más que nunca.

En una noticia publicada en la página web del diario La Verdad se indicaba que los españoles solemos valorar nuestra vivienda tras la cuarentena… y la verdad es que, en mi caso, esa es una enorme realidad. La comodidad en casa es algo que nos hizo más o menos llevadero el estar encerrados prácticamente durante todo el 2020 y lo cierto es que, en lo que respecta a mi familia, no lo llegamos a pasar mal del todo en una situación tan complicada como esa porque sabíamos que en casa estamos bien y tenemos todo lo que nos hace falta para ser felices.

Además, teniendo en cuenta que ahora existe una mayor facilidad para adoptar una modalidad mixta de trabajo (en oficina y en nuestra casa), nos ha venido de perlas encontrar la vivienda perfecta y adaptarla a nuestras necesidades porque trabajamos de la mejor manera posible, sin notar prácticamente el cambio de hacerlo en la oficina a hacerlo en el hogar. Esta es una de las cosas que más debemos tener en cuenta a la hora de elegir hogar: debemos tener un espacio preparado para trabajar en casa en caso de que sea necesario. La calidad de vida se ve aumentada gracias a cosas como esta.

La calidad de vida española, en la media europea 

Siempre hemos tendido a pensar que la calidad de vida en nuestro país es peor que la de los demás países de la Unión Europea. Siempre hemos visto en países como Francia, Alemania, Dinamarca o los Países Bajos como los más referentes en este sentido porque ganan más dinero o por cualquier otra razón. El caso es que ese tipo de sensaciones no siempre se corresponden con la realidad… y nos sorprenderíamos si nos acercáramos mucho más a este tema.

De hecho, una noticia publicada en la página web Idealista indicaba precisamente eso, que en lo que respecta a empleo, vivienda o ingresos estamos en línea con Europa. Esta noticia nos tiene que servir para no menospreciar quiénes somos y lo que hemos construido con el paso de los años, que es mejor de lo que muchas veces podemos llegar a pensar. La verdad es que tenemos muchas cosas que están bien y que nos tienen que servir para decir que estamos a la altura de cualquier país de nuestro continente.

Desde luego, está claro que España tiene muchas más cosas buenas de las que pensamos. Nuestro país tiene una enorme capacidad para atraer a personas de otros lugares del mundo y la verdad es que eso significa algo. No nos engañemos: esto no se produce simplemente porque tengamos un clima muy bueno. Si tuviéramos ese clima pero nuestras viviendas no fueran cómodas, nadie vendría a vivir a España. Y si no existiera una cierta calidad en el empleo y no se ganara dinero, tampoco vendría nadie a España.

Hay que valorar más nuestro país y creo que historias como la mía pueden reflejar perfectamente el porqué de eso. Es cierto que las experiencias varían según las personas que las vivan, pero eso no hace que sea menos verdad que existen opciones para progresar y para vivir bien aquí. Que a nadie se le olvide. Hay muchos millones de personas en todo el mundo que desearían tener la oportunidad de vivir en España. De hecho, quien tiene esa oportunidad no la suele desaprovechar. Por algo será, ¿no creéis?

 

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